Copas de vino

La copa no es solo el recipiente para beber el vino sino que también es el medio para su evaluación. Están especialmente diseñadas para retener los aromas y matices del vino, para que nuestro olfato descubra su buqué.

Existe una gran variedad de copas de vino en el mercado, emparentada con su morfología y material de fabricación, aspectos que a su vez tienen incidencia en los precios. Explicaremos aquí las características básicas, de mínima, que debería tener una copa para que podamos disfrutar nuestro vino y luego cada quien escogerá aquella que mejor cuadre con las posibilidades de su bolsillo y preferencias personales.

La copa deberá ser de cristal (las más caras) o de vidrio fino, pero nunca del vidrio grueso, el de los vasos. Lo ideal es que sea transparente, incolora, no esmerilada ni tallada, aunque algunos diseños son muy bonitos y difíciles de resistir. En la cata del vino hay también una experiencia visual que importa: admirar el color, la transparencia y limpidez de un vino es parte de ella. El tallo de la copa siempre es largo, y su longitud puede variar según diseño del fabricante, pero lo cierto es que debe dejarnos lugar a que tomemos la copa por él y no posemos nuestros dedos sobre las paredes de una copa con vino, ya que esto alterará su temperatura.

A continuación una selección para comprar copas de vino, que sirve de introducción al vastísimo universo de cristalería para el servicio. Encontrarás copas de vino baratas, otras de excelente relación precio calidad, y también de las más caras. Con detalles y sin ellos, de las marcas más famosas y además las desconocidas.

Tipos de copa de vino

Las copas pueden ser de cristal o de vidrio, siendo diferencia esencial entre ambas la presencia o no del plomo en su fabricación.

Las copas de cristal poseen un vidrio de mayor calidad con un bajo contenido en plomo (alrededor del 8% o 9%). Es este componente mineral el que las hace más brillantes y transparentes que las copas de vidrio, ya que éstas directamente no lo contienen.

En el diseño de copas de vino hay infinidad de variantes, incluso cada marca posee dos o más líneas estilísticas distintas, y dentro de cada línea ha creado copas para los distintos tipos de uva, diferenciadas por su capacidad o volumen, apertura de la boca, largo del tallo, etc.

Por regla general la copa tipo borgoña, que posee la base del cáliz ancha y redondeada y la apertura de la boca unos centímetros más pequeña que la base, se utiliza para vinos tintos intensos ya que su panza permite una buena oxigenación sin dispersión del perfume.

Y la copa tipo burdeos, que es ligeramente más fina y alargada, de buen volumen pero más pequeña que la anterior, suele utilizarse para los vinos blancos o tintos jóvenes.

Pero como ha quedado dicho, en la actualidad, limitar la clasificación solo a estas dos categorías es simplificar en demasía la oferta. Las medidas de las copas de vino, es decir su capacidad, varían en todas las marcas y líneas, como así también la calidad del vidrio o cristal, el estilo, etc.

Finalmente, si bien no nos ocuparemos de ellas aquí, debe saberse que también hay un tipo de copa para espumantes (larga y delgada) y otro para vino dulce (estilizada y pequeña, casi sin tallo)

Apenas un detalle: qué cantidad de vino servir en una copa y cuantas copas de vino salen de una botella

Pues bien al lío, sin vueltas: lo correcto, lo elegante, la etiqueta dicta que en la mayoría de los locales gastronómicos que visites servirán en tu copa cerca de 150 ml de vino, es decir un tercio de la copa.

Siendo que las botellas de vino en general son de 750 ml, pues entonces sacas 5 copas de vino tinto o blanco de cada botella.

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